Para atraer usuarios tenemos varias vías. Los buscadores se destacan como la mayor fuente de entradas gratuitas a un sitio, que si está correctamente indexado, deberá recibir en torno al 75% de las entradas de los motores de búsqueda, en concreto, dado el reparto actual de uso, podemos hablar de que en torno al 70% provendrá de Google, y el 5% restante se reparte entre Yahoo y Bing.
Pero claro está que si pretendemos tener visitantes en un breve plazo de tiempo, no podemos esperar a que los buscadores y las musas del algoritmo matemático nos situen en posición tal que aparezcamos en los primeros lugares de una búsqueda. Para paliar esta lentitud están los métodos de pago. La publicidad online, en concreto, si queremos obtener resultados tendremos que pasar por ese anárquico negocio montado por Google llamado Adwords. Ningún negocio en el mundo es igual a este. Si quien lee este artículo es empresario estará conmigo en que también le gustaría vender algo que permitiese cobrar lo que quisiera, y después, con lo cobrado, pagarle al proveedor del producto lo que le parezca bien, pues ese es el modelo de negocio de Google. Venden publicidad a un precio, y le pagan a los que consiguen los clics, lo que les parece. Esa es la razón por la que en plena crisis económica mundial, cuando los ingresos por publicidad también habían caído en Google, los beneficios han sido mayores.
Tras la breve aclaración del modelo de negocio de Google, debo reconocer que si queremos visitantes no nos queda otra que pagar, y eso se hace con una serie de pasos que no son precisamente fáciles, por lo que me permito recomendar que se pongan en manos de profesionales si no quieren tirar su dinero. Sólo como introducción puedo comentar que los resultados obtenidos con las campañas generan bastantes datos estadísiticos, de cuyo estudio se deducen los cambios necesarios para obtener mayor rendimiento, por tanto, si no sabemos qué hacer con los datos, veremos que nuestro saldo decrece, y los resultados no aumentan.
La buena noticia es que hay vida mas allá de Google. Otras muchas agencias se han especializado en campañas de marketing online, por lo que otra opción válida es ponerse en manos de una de ellas, sobre todo, si buscamos resultados en entornos muy locales, ya que la intervención de especialistas puede permitirnos trabajar más enfocados a nuestro público objetivo. Por ejemplo, puede que lo más fácil para nuestro negocio sea atraer usuarios de determinados portales verticales.